miércoles, 28 de septiembre de 2016

Familia Cantú


Dr. Adolfo Cantú Jáuregui    1868-1945
Monterrey Nuevo León – Ciudad de México
Maestro Federico Cantú Garza 1907-1989
 Cadereyta de Jiménez  Nuevo León – Ciudad de México
Maestro Federico Cantú Fabila  1929-2013
Los Ángeles California – Ciudad de México
Maestro Adolfo Cantú Elizarrarás 1958
 Monterrey  Nuevo León – 


martes, 27 de septiembre de 2016



Federico Cantú y la Maternidad del IMSS
Salón de la Plástica Mexicana
Proyecto 2017

Este 2017 se conmemora el 110 aniversario del natalicio de Federico Cantú.

Originario de Cadereyta de Jiménez Nuevo León , Cantú nació el 3 de marzo de 1907
Su infancia fue trazada por todo ese movimiento Nacionalista surgido en el Norte de la Republica y que nos llevaría a la inevitable lucha armada de la Revolución .

Fue la hermana de Lucio Blanco la que convenció a mi madre para que pudiera venir a Estudiar en la Escuela al Aire libre de Coyoacán dirigida por el maestro Ramos Martínez.

Paradójicamente Cantú crece en Nuevo León y en 1914 el joven Federico sigue la buena fortuna de su madre y se instalan en San Antonio Texas y no es sino casi una década despues cuando momentáneamente residirán en la Ciudad de México

De muy chamaco

Y es desde este momento donde Federico Cantú decide instalarse en Paris por mas de una década donde acude a la academia Colarossi y la grande Chomier
Entre clase y clase trabaja como discípulo del Escultor Español José De Creéft
Del cual aprende la talla directa. Maternidad triangular , ondina , Madona son obras que narran la época temprana de las maternidades de Cantú

Apenas podía costear los tickets para asistir a las sesiones de dibujo con modelo


. En 1928 y apenas cumpliendo los veintiún años Cantú ya es todo un  maestro que prepara una serie de exposiciones retrospectivas donde aborda su primer década de labor creativa en Los Ángeles California. Es en la muestra surgida de finales de 29 donde Federico Cantú expone una serie de Madonas con niño pintadas a la técnica del temple    obras como Descanso en la Huida a Egipto 1929, Madona y niño 1928 , Maternidad- Luz y Federico , la adoración del niño y los Reyes Magos

Es en este momento cundo le es solicitada la primer obras mural con temas bíblicos en una pequeña Iglesia de Pasadena California.

Si bien Las primeras Maternidades en la obra de Cantú datan de 1924 , California será
El punto de partida para la obra mural.

En 1930 Cantú regresa a Paris y ahora instala su nuevo Atelier en Rué del Harpa en el corazón del barrio latino. De esta gran época surgen los primaros trazos que décadas despues utilizara para el desarrollo de la Maternidad del IMSS.

Federico se instala por tan solo cuatro años en la Cuidad de Mexico para de nuevo buscar fortuna en Nueva York donde trabajara y expondrá de 1938-1941

Existen una serie de Madonas de esta época de Nueva York done la virgen y el niño son motivo frecuente en liensos y grabados.

Mexico 1942, animado por llevar el arte sacro a dimensiones excepcionales, Cantú es invitado a impartir una cátedra de muralismo en Guanajuato, es en esta época culminando con la obra mural de la parroquia de San Miguel Allende.


El desarrollo de los temas para la serie de placas labradas al buril con el tema de la Letanía Lauretana en 1946 denotan toda una búsqueda en la temática de la maternidad, paralelo a este proyecto Federico trabaja en escultura diferentes madonas con la idea de llevarlas a la monumentalidad.


Si bien en 1947 Falta aun toda una década para que la Benito Coquet se coloque al frente del IMSS , ya en este momento Federico trabaja otra serie de Madonas Indígenas que darán forma a Xilonen como Maternidad pre hispánica.




Por Adolfo Cantú

lunes, 12 de septiembre de 2016

miércoles, 7 de septiembre de 2016


Imágenes en la obra Los de Abajo a 100 años de la edición de la novela
 Los de abajo, publicada por primera vez en 1916, se considera iniciadora de la novela de la Revolución Mexicana. Como un reconocimiento a esta obra literaria de Mariano Azuela, el SPM presenta una exposición de los artistas miembros con piezas alusivas a la novela, así como reproducciones de las ilustraciones y grabados de la Revolución vinculadas al texto y elaborados por el Taller de Gráfica Popular.

Asimismo, se incluirá un fragmento del mural del Teatro de los Insurgentes, en el que Diego Rivera incorporó partes de la obra de Azuela como testimonio, y piezas de Aurora Reyes, Sarah Jiménez, Arturo García Bustos, Adolfo Mexiac, Fanny Rabel, Federico Cantú y otros artistas del SPM, creadas ex profeso para esta muestra.
El valor de esta novela del gran escritor Mariano Azuela radica en su veracidad histórica, el estilo, el lenguaje realista –a manera de amplias y eficientes pinceladas–, la observación que despliega, la sugerencia de sus imágenes y descripciones, el dibujo de las costumbres y, sobre todo, la verdad psicológica de sus personajes y la evolución del proceso revolucionario que describe, que va desde la pujanza y el entusiasmo iniciales, hasta la duda, la desconfianza, la decepción y el pesimismo finales, cuando son traicionados los ideales de la lucha armada. 
De este modo, la obra refleja los cambios sociopolíticos ocurridos en el México de aquella época, por lo que su mayor mérito es haber ahondado en la psicología del pueblo mexicano para dar un testimonio profundo y completo.

La exposición estará abierta hasta el 25 de septiembre, de lunes a sábado de las 10:00 a las 18:00 y los domingos de las 10:00 a las 14:00 horas, en el recinto ubicado en Colima 196, colonia Roma, Ciudad de México. Entrada libre.

martes, 6 de septiembre de 2016


Federico Cantú 1907-1989
The coat of arms recalls the founding of Mexico City, then called Tenochtitlan. The legend of Tenochtitlan as shown in the original Mexica codices, paintings, and post-Cortesian codices, does not include a snake. While the Fejérváry-Mayer codex depicts an eagle attacking a snake, other Mexica illustrations, such as the Codex Mendoza, show only an eagle; in the text of the Ramírez Codex, however, Huitzilopochtli asked the Tenochtitlan people to look for an eagle devouring a snake, perched on an prickly pear cactus. In the text by Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, the eagle is devouring something, but it is not mentioned what it is. Still other versions (such as the backside of the Teocalli of the Sacred War) show the eagle clutching the Aztec symbol of war, the Atl-Tlachinolli glyph, or "burning water".
Moreover, the original meanings of the symbols were different in numerous aspects. The eagle was a representation of the sun god Huitzilopochtli, who was very important, as the Mexicas referred to themselves as the "People of the Sun". The cactus (Opuntia ficus-indica), full of its fruits, called "nochtli" in Nahuatl, represent the island of Tenochtitlan. To the Mexicas, the snake represented wisdom, and it had strong connotations with the god Quetzalcoatl. The story of the snake was derived from an incorrect translation of the Crónica mexicáyotl by Fernando Alvarado Tezozómoc.[citation needed] In the story, the Nahuatl text ihuan cohuatl izomocayan, "the snake hisses", was mistranslated as "the snake is torn". Based on this, Father Diego Durán reinterpreted the legend so that the eagle represents all that is good and right, while the snake represents evil and sin. Despite its inaccuracy, the new legend was adopted because it conformed with European heraldic tradition. To the Europeans it would represent the struggle between good and evil.